La ilusión traicionera

Vivimos en un mundo inestable, frágil, difícil, lleno de incertidumbres. Es ese mundo en el que lo que hoy es mañana no es, y en el que todo se rompe y es temporal. El trabajo, pues, es temporal, el amor y las parejas son temporales, los pisos son temporales (hoy puedes pagar uno y mañana ninguno); y al final la vida desgraciadamente, aunque lo queramos negar, también es temporal. Por eso mucha gente aplica el carpe diem. Vive como puedas y lo que puedas hoy que mañana ya veremos, pero actualmente mucho más, porque como decíamos, es la nueva era de la constante incertidumbre precaria. Sigue leyendo